Escribir con Claude
Mails, respuestas a clientes y proveedores, resúmenes, cambiar el tono, traducir. Y algo que no se pierde al cerrar el chat: tu forma de escribir, capturada por escrito.
Con qué te vasTus cinco textos más repetidos resueltos, y tu forma de escribir puesta por escrito.
Queda en tu CuadernoTu ficha de voz (tres textos tuyos y las reglas de estilo que Claude sacó de ellos) más tus cinco pedidos de escritura.
Paso 2. Pegá un mail real que tengas que responder hoy. Después le pedís los cambios como se los pedirías a una persona.
Qué pasa en la sesión.
Pegás un mail real que tenés que responder hoy. Claude arma la respuesta; vos le decís 'más corto', 'más firme', 'así no hablo yo' hasta que suena a vos.
Tu voz, capturada: le pegás tres textos escritos por vos y Claude extrae las reglas de tu estilo y las deja escritas. Eso se guarda y se reusa; no es un truco que se pierde al cerrar la ventana.
Resumir: un hilo de veinte mails en cinco líneas, un informe de diez páginas en un párrafo para tu jefe. Cambiar el tono y el idioma para cada destinatario.
El riesgo de esta sesión es el dato inventado: cuando Claude no sabe un número, tiende a completarlo con algo verosímil. Sale con tu firma, así que armás el checklist de qué revisar siempre.
Tu pedido arriba, el material abajo, separado. Ves qué pasa cuando un mail que pegaste trae adentro una frase que parece una orden.
Cerrás con tus cinco pedidos más repetidos, listos para reusar cada semana.
Esta sesión es parte de la semana 1: Perder el miedo y ganar velocidad.